
Podía entender que las francesas pasaran de mí como de la mierda después de una sesión con el dios de ébano, porque además procedían de un país que nos llevaba delantera en muchos aspectos, o eso creía yo, o eso creían ellas. Una de aquellas visitas ocasionales me miró con cierto interés cuando me descubrió leyendo "la Peste" de Camus en la cocina. Por su expresión perfectamente podría decirse que en la cocina había encontrado un chimpancé escribiendo a máquina, o actualizando su página web (actualicemos los tópicos de los chimpancés).
Así que Martita estaba usando mi cepillo de dientes después de hacerle porquerías a su novio, lamerle el culo o algo peor. Me pidió disculpas pero yo me quedé mirándola estupefacto. No me lo podía creer. "¿Y quién me dice a mí que tus dientes no tienen restos de semen de tu novio, o de mierda quizás?". Estaba bastante borracho y con la lengua suelta y mezquina. Y resentido con las mujeres y con el mundo. Me llamó de todo pese a que durante esos diez meses no habíamos mantenido una conversación de más de 2 minutos y ella no sabía nada de mis inquietudes y mis anhelos secretos en la vida. Me enfadé y le dije que no me podía hablar así, que ella no sabía que de niño quería ser payaso, luego abogado defensor, luego artista bohemio de buhardilla y guantes agujereados, luego hombre espíritu en los bosques de mi pueblo, luego esperar borracho hasta la próxima reencarnación , como gato de una top model : una que no tuviera los ojos demasiado separados de la nariz, a ser posible, que no se depilara el coño y que no utilizara perfumes demasiado dulzones ni me cogiera en brazos cuando acabara de venir de hacer deporte, sin ducharse antes; que no me cogiera en brazos al salir mojada de la bañera; que no me acariciara a contrapelo y que no tuviera reparo en juguetear con mis pequeños huevos de gato de vez en cuando, pero que no tuviera las uñas muy largas; que a veces se untara con atún el coño para que yo me lo comiera o que se metiera una salchicha en el culo y dejara que yo me la comiera también, con mis pequeños dientecitos de gato. Y todas esas cosas que les gustan a los gatos. Como ví que me miraba como a un loco peligroso quise decir algo cuerdo y práctico y le expliqué que su negrito futbolista aprovechaba cualquier oportunidad para traerse superhembras francesas a casa y que mejor hacía metiéndose mi polla en la boca en vez de mi cepillo, que ya venía con crema de dientes incorporada.
Después me fui a la cama , abrí otra botella y saqué la revista de putas de debajo del cochón. Uf, esas chicas de la revista, las tenía tan vistas que parecía que me estaba follando a mi hermana pequeña.
Alguien lloraba por ahí.
Después de aquello Martita se fue y me dejó a su novio en herencia. El hombre se mostraba taciturno y me dio pena. Nunca había hablado con él y quise tener un detalle (mi conciencia, esa puta inútil) Le ofrecí lentejas y quise hablarle en francés del mío de la escuela. "No te molestes, soy de Cuenca" me dijo. Es una historia muy larga y vamos a obviar las explicaciones. Cayeron un par de botellas de vino tinto y un día trajo a dos de sus putas francesas para que nos lo pasáramos bien, dentro de lo posible. El triunfó y yo no.
-Oye, y si no eres francés,¿ a qué viene ese nombre?.
-Por Van Damme.
-¿Y las francesas?
-Porque se me dan bien
-¿Y los globos de colores en el techo?
-Por gilipollas.
-Jajaja.
Qué hijo de puta, ni era francés, ni era negro ; era de Cuenca. Un gran chaval. El chiste..no sé, ahí está. Es divertido, coño.
Después de aquello Martita se fue y me dejó a su novio en herencia. El hombre se mostraba taciturno y me dio pena. Nunca había hablado con él y quise tener un detalle (mi conciencia, esa puta inútil) Le ofrecí lentejas y quise hablarle en francés del mío de la escuela. "No te molestes, soy de Cuenca" me dijo. Es una historia muy larga y vamos a obviar las explicaciones. Cayeron un par de botellas de vino tinto y un día trajo a dos de sus putas francesas para que nos lo pasáramos bien, dentro de lo posible. El triunfó y yo no.
-Oye, y si no eres francés,¿ a qué viene ese nombre?.
-Por Van Damme.
-¿Y las francesas?
-Porque se me dan bien
-¿Y los globos de colores en el techo?
-Por gilipollas.
-Jajaja.
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