
numero 19 extrarápido. ahí está



Un día me encontré con un colega en el bar de los gemelos y va y me dice:¡ toma un vino!( lo normal en esos casos). Yo le dije que ya no bebía nada de alcohol antes de las 10 de la mañana y él me preguntó que a qué se debía tan repentino y radical cambio de costumbres.
Oscar y Eva son los nombres ficticios de una pareja que se parecía tantísimo que no entiendo como podían follar. Yo prefieriría follarme a un gato muerto antes que a alguien que se pareciese a mí. Recuerdo que de chavales nadie quería follarse a la hermana de Lucio, a pesar de que estaba muy buena, porque se parecía mucho a él y a ninguno nos apetecía encontrarnos repentinamente con los ojos de Lucio a dos centimetros de los nuestros mientras follábamos y metíamos la lengua en una boca a la que solo le faltaba un poco de bozo para ser la de Lucio. Y María, la hermana de Lucio, andaba siempre desconsolada porque ninguno de los amigos de su hermano quería montarla. Pero esto casi no tiene nada que ver, es que se me ha ido la olla y, como ya dije antes, no me gusta editar los textos.

Las personas carismáticas cada vez que abren la boca parece que dicen algo importante. Así que no te fíes. Aquel payaso del instituto que se las llevaba a todas de calle con su verborrea y su planta y sus pestañitas probablemente estará ahora calvo y gordo y como tú te has quedado soltero y has cuidado tu imagen, podrás follarte a la hija mayor de aquel montón de mierda. Y fíjate en su mujer, con lo buena que estaba y ahora va pintada como una puerta y te mira de reojo con lujuria, y tú dices ¡y una mierda burra vieja!¡ Ese agujero que tienes entre las piernas tiene que oler ya como un pozo de estiercol! . Pero creo que nos hemos salido del tema. Las personas carismáticas son muchas veces un catalogo de poses y frases bien moduladas, eso es lo que pretendía decir. Olvidad lo que he dicho antes. mi religión me prohibe editar mis textos. No te fies.

Para celebrar el 1º aniversario de cómo LOS SAPOS CIEGOS, he incluido un suplemento recopilatorio de todas las historietas en las que, a lo largo de este año, se hace referencia a esta práctica tan denostada y a veces catalogada injustamente de escatológica. El hecho de que no hable de chupar coños no debe ser entendido como machista o discriminatorio, lo que ocurre es que la musicalidad de la palabra polla y su comicidad son muy superiores a las de la palabra coño, por alguna razón que desconozco. Además, a mí me parece que comer coños es un acto mucho más complejo que en ningún caso debe ser motivo de mofa. Es como más serio. Yo personalmente nunca me he comido una polla pero sospecho que, por mucha habilidad que se pueda desarrollar al hacerlo, el catalogo de modos posibles nunca será comparable a la exquisita sensibilidad e imaginación necesarias para comer un coño. Pero vamos a dejarlo aquí porque podría pasarme las horas muertas escribiendo sobre el tema y la humanidad no mejoraría por ello. Picad en la imagen.