jueves, 6 de septiembre de 2012

CAMINOS TRAMPA



Mi Marisa y yo nos fuimos a caminar un rato por las afueras y a ella le entraron ganas de cagar. Le dije que cagara detrás de unos matos y que yo siempre llevaba un rollo de papel higiénico conmigo pero a ella si no es sentada en la taza no le sale la caca.
-¿Y si hay una apocalipsis  y desaparecen todas las tazas y bañeras del mundo qué haces, aguantar hasta reventar como un sapo salpicándolo todo de vísceras y heces?, porque luego yo no pienso recoger toda tu porquería, que lo sepas -le digo yo a veces. Pero ella se limita a sonreír y encogerse de hombros. Ella vive en el país de las gominolas, donde los apocalipsis y las invasiones extraterrestres no están a la orden del día y yo tampoco quiero insistir en abrirle los ojos para no estropear ese bienestar infantil en que vive sumida. ¡Ay, qué fácil resulta para algunos  vivir como si una nube negra no flotara siempre sobre nuestras cabezas, como si en tres de cada dos cruces de camino no hubiera seis direcciones que llevan siempre al infierno atroz del hambre y la catástrofe o a ese lugar donde los hombres y las mujeres viven adocenados en casas diminutas y húmedas, esclavizados por una raza superior que se alimenta de sus flujos corporales..! Gracias a Dios, yo tengo un sexto sentido para reconocer las puertas falsas y los caminos trampa porque soy un superviviente curtido en mil batallas y detecto las señales que indican  el final funesto que nos espera de no captarlas a tiempo. Una señora mayor con más de dos centímetros de pelo sin teñir y bolsas de la compra de dos supermercados diferentes suele señalar un camino trampa. Las señoras mayores nunca entran en un supermercado con la bolsa de otro sino que dejan antes la primera bolsa en casa, aunque ello les cause un trastorno en el orden del día, y lo del pelo sin teñir no lo puedo explicar, pero es así. Un tipo de traje y corbata con un palillo masticado en la oreja tampoco es buen augurio. Un niño que sonríe con expresión beatífica puede ser buen o mal augurio dependiendo de si tiene una piedra en la mano(mal) o las manos en los bolsillos(bien). Pero yo esto no se lo he contado nunca a Marisa porque no me comprendería. Simplemente me invento fobias y tretas para que tomemos siempre el camino correcto que, aunque no siempre lleva a esa felicidad intensa que todos anhelamos y no está exento de contratiempos y sinsabores, siempre evita, con toda seguridad, el infierno y la muerte atroz que acechan por doquier. El caso es que ese día íbamos dando el paseo por el campo y tomamos el camino de la derecha porque en el de la izquierda había un gato de tres colores que hurgaba basura (malo malo). Ella quería tomar ese porque había un bar a pocos metros pero yo le aseguré que el otro camino llevaba un bar muy simpático con unos servicios muy limpios y tres jaulas con tres loros que decían cosas muy simpáticas. Me hizo caso y a unos 200 metros encontramos el bar. Era un restaurante y, por supuesto, no había loros, pero Marisa solo quería cagar y habíamos evitado un final trágico gracias a mi olfato.
- Pide un agua para llevar que en seguida salgo –dijo y corrió al baño como pudo, porque, a juzgar por sus andares, el zurullo ya debía asomar y probablemente tocaba la braguita. Aquello debió salir de manera muy rápida y explosiva porque solo me dio el tiempo  justo de pedir una botella de vino de corcho y redecilla (siempre insisto en que tengan redecilla) y una paella con bogavante para cuatro.
Cuando Marisa volvió se le abrieron unos ojos como platos al ver los cubiertos y la botella.
-Pensé que ibas a tardar más, cielito, y no me gusta parecerme a uno de esos idiotas que piden un agua para usar el baño.
En realidad había detectado una señal negativa, una pareja sentada que leían sendos periódicos, él el Pais y ella la Razón. Eran muy guapos pero tenían las miradas un tanto ratoneras. El mal ya estaba hecho y si salíamos del bar antes de que lo hicieran ellos nos esperaba una muerte atroz.

3 comentarios:

Hombre Malo dijo...

Genial, caballero.

Y sepa usted que mi novia ya es fan declarada de Mariano, y la frase sobre el pez plátano ya adorna nuestros delirios y ataques fortuitos de tontuna.

javiguerrero dijo...

Gracias, ese era el efecto que quería conseguir. Tanto guardián entre el centeno y la gente no conoce la mejor frase de Salinger

Kenit Folio dijo...

Buen escrito, Javi.
Hoy no pongo nada de joder...
Lo del numerito que hay que poner y lo de la frasecita que hay que copiar, es la hostia, para ponerte comentarios.
Si además en infosmática ya ta superao por los hackerss