jueves, 16 de abril de 2009

follaba mucho y llevaba hostias


Hace años alquilé una habitación en el piso en que vivía a una tia muy buena que estaba todo el rato jodiendo con hombres de todos los pelajes. Un día apareció en casa uno que decía ser su novio y montó un pollo de la hostia por que la chica estaba follando en ese momento con su mejor amigo. Era un albañil de dos metros y 22 años y el amigo también, así que los dejé hacer. Para mí sorpresa, a ella le cayeron dos hostias y entre ellos casi hubo abrazos y lágrimas, porque eran amigos desde la infancia y no era de ley que una guarra rompiera sus lazos de amistad. Los amenacé con llamar a la policía y se fueron. La chica estaba avergonzada y se escondió en su habitación (pude ver la suela de un zapato marcada en su culo). Al día siguiente la señora que vivía en el piso de abajo me salió al paso en el descansillo y, después de preguntarme por los sucesos de esa madrugada, me dijo: “échala, que estas tías solo traen problemas, hazme caso”. No la eché, se fue dos meses más tarde con el novio apaleador. Me pregunto que oscuras motivaciones movieron a mi vecina a odiar con tal saña a una chica que follaba mucho y se llevaba alguna hostia y si, en general , a las mujeres no les gusta que sus vecinas les superen en actividad sexual.
Pica en la imagen.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

a mi me parece que a las mujeres envidiamos a otras mujeres que nos superan en actividad sexual sólo si los individuos implicados valen la pena.En el caso de tu ex-inquilina, más que envidia da un poco de grima saber que todavía hay mujeres que les ponga eso de que las traten como a perras, (con lo que nos ha costado superar esa época de menosprecio).Otra cosa sería el juego sado que pueda motivar cada relación que nada tiene que ver con el trato despreciativo hacia la mujer...en fin, en el caso de tu vecina la motivación debe ser otra, si no se apiadaría de una tia así.

Elvira

Señor Werty dijo...

Pues hace un par de años cuando vivía en otra casa la vecina de arriba montaba unos saraos con su pareja que no veas, era a ella a la que se le oía gritar y para mi que era la que le cascaba al marido, llamamos un par de veces a la poli pero cuando llegaban no podían hacer nada porque no oían ruidos. Eso si, debían de tener el parket destrozado porque a todas horas movían muebles o yo que se, por cierto, también tenían la canica que tienen todos los pisos de arriba y que se oía caer a horas intempestivas.

sau2

Anónimo dijo...

Sr.Werty...cierto que mujeres así también las hay, aunque la excepción no marca la norma que se ha vivido estos últimos años.
Seguro que tus vecinos movían los muebles para buscar esa cánica que te torturaba por las noches..(el mundo está lleno de personajes siniestros con artes cada vez más sofisticadas para joder al vecino..ja ja )

Elvira

javiguerrero dijo...

¿Canicas?. Me he quedado sin palabra...¿canicas?...

Esperanza dijo...

Yo que siempre viví en casas, desde que estoy en España (Viviendo en edificios) disfruto como una degenerada de ese tipo de espectáculos sonoros, fíjate que hasta me diste envidia, con la suerte de tener una compañera de piso tan peculiar ¿No le tomabas el tiempo a los polvos? Mi marido y yo, que solo rezamos el santo rosario antes de dormir, hacemos apuestas según los gemidos, del momento exacto en que se correrá la de arriba.

Este blog cada vez me gusta más. Besitos...

GABI dijo...

Vamos lo que se dice aburrido aburrido no estabas....yo también creo que a esa señora le movían otros motivos ocultos....

javiguerrero dijo...

Esperanza, lo que ocurrió realmente en ese piso con esa chica y la siguiente y sus novios supera a la ficción, el post es un resumen desangelado comparado con ese extravagante periodo de tiempo.
Gabi, era una tortura. Es divertido ahora.