miércoles, 13 de junio de 2012

LA CARA ESCANEADA Y EL CENICERO ENSANGRENTADO


-Ay qué risa, Marisa, dicen en el periódico que le han caido 6 años a un señor por escanearle la cara a su señora. ¡¡Seis años por escanearle la cara a su mujer!! ¿Y si solamente le hubiera hecho una foto le hubieran caído dos?
Marisa no decía nada. Cuando no dice nada es porque sabe algo que yo no sé y me da mucha rabia que presuma de ostra sabia aprovechando su  superioridad intelectual. Ella estaba estudiando para radióloga cuando yo entrenaba todos los días para conseguir una pensión por minusvalía psíquica. Antes de ir al médico ensayaba delante del espejo mis miradas huidizas y faltas de concentración e intentaba idiotizar mi expresión facial pero sospecho que sobreactuaba y hubiera sido mejor dejar que la naturaleza siguiese su curso y presentarme a las citas tan natural como a las entrevistas de trabajo y juguetear con las grapadoras y palpar debajo de la mesa buscando micrófonos ocultos. Recuerdo que en cierta ocasión y antes de sentarme (se trataba de una entrevista para celador en un hotel), le susurré al oído al tipo de bigote que parecía ser el director que con una recepcionista como la que había en la puerta seguro que tenía la polla siempre ensalivada y le recordé que yo no chupaba pollas si eso era lo que se le estaba pasando por la imaginación. Cuando salí del despacho después de un esperanzador "ya le llamaremos" le hice a la recepcionista un expresivo gesto empujando con la lengua el interior de los mofletes, haciendo ver que tenía una polla en la boca, al mismo tiempo que le guiñaba un ojo. Creo que no entendió o no quiso entender. Pero a veces era una señora o señorita la que me entrevistaba y entonces le preguntaba antes de sentarme si había tenido que chupar muchas pollas para que le dieran un cargo de tanta relevancia y que yo mismo estaba dispuesto a lamer lo que hiciera falta para llegar a  ser su mano derecha y que juntos gobernáramos la empresa con mano de hierro. Me iba siempre con un esperanzador "ya le llamaremos" dando vueltas en mi cabeza y por la noche me imaginaba a la futura jefa castigándome con los artilugios humillantes y dolorosos que guardaba en aquel armario de la esquina si me portaba mal.  
Y mientras tanto pasaban los años y mi Marisa acababa sus estudios y alternaba con médicos y enfermeros hasta que el destino nos unió, espero que para siempre. Aunque nunca se lo he dicho, estoy seguro de que chupa o chupó pollas entre las máquinas de rayos x pero ¿quién soy yo para poner trabas a su trayectoria profesional? Mientras le quede algo para mí siempre tendrá mi tolerancia y mi perdón. Se me ha ido el santo al cielo. El otro día había una noticia en el periódico en la que a un tipo le caían seis años por escanearle la cara a su señora y así se lo hice saber a mi Marisa. Pero ella no decía nada.
-¡¡¿ME HAS OÍDO MARISA?!!¡¡SEIS AÑOS POR ESCANEARLE LA CARA!!
-Ya te he oído, cielo, y he leído la noticia y si tú también la hubieras leído sabrías que antes de escanearle la cara con una multifunción HP, si no recuerdo mal, e imprimir 100 copias del  resultado y colgarlas por el barrio, ese señor le destrozó la cara  a su señora con un cenicero que ponía "recuerdo de torremolinos". Lo que no entiendo es a qué especie de lunático se le ha podido ocurrir añadir la marca de la impresora y la leyenda del cenicero en la redacción de la noticia.
- No sé Marisa. Yo también la leí entera, pero ya sabes que a mí solo se me queda lo más gracioso.

Nota: este relato no está incluido en el libro pero sí otros igual de hilarantes.

3 comentarios:

Hombre Malo dijo...

Creo que tengo la misma memoria selectiva que tiene Mariano para las noticias...

Una vez me entrevistaron para un puesto de decorador en un Ikea, y la entrevistadora estaba bastante penetrable. Pero creo que no les debió convencer mi estilo indigente: Pantalón de pana viejo, jersey de lana también viejo, pelo largo y barba de náufrago. Una pena, porque se notaba que a la moza le iba la caña.

Kenit Folio dijo...

Pues es muy bueno.
Un saludo.

javiguerrero dijo...

Este Mariano ye un machista de género pero hace gracia y es inofensivo.