domingo, 31 de enero de 2010

NÚMERO 27 DE "COMO LOS SAPOS CIEGOS"


Ya está el número 27 de los sapos ciegos amigos, y hay dinosaurios, 150 tetas, mutantes peludos, una niña pixelizada, un chiste regalado, un chiste robado, un chiste viejo y mucho amor. No por ello dejéis de leer el post anterior que solo tiene unas horas y es supermegadivertido.

sábado, 30 de enero de 2010

SUBNORMALIDAD DE GÉNERO

El problema de Sandra era que su feminismo consistía en considerar que todos los hombres éramos subnormales y no comportarse en consecuencia. Por ejemplo, yo siempre le decía que si yo era claramente inferior y por lo tanto más débil, chuparme la polla sería un bello gesto que demostraría su superioridad moral , teniendo en cuenta que soy tan sumamente estúpido que no me llego con la boca. Pues se enfadaba la hijadeputa, me llamaba cerdo machista y luego no me hablaba más en no sé cuánto tiempo. A mí me sabía mal que no supiera gestionar su superioridad de mujer con más tolerancia hacia los subnormales del género tonto. El caso es que jamás llegó a chuparme la polla ni por compasión ni por apetito, pese a que apelé a su sensibilidad de todas las maneras posibles. Resulta que compartíamos piso y para mí era turbador que sus casi dos metros de altura espectacular de dependienta de perfumería se pasearan por mi casa con aquella ropa tan cómoda y trasparente unas veces o tan inexistente otras. ¿Se puede ser más puta? ¡pasearse semidesnuda por el hogar de un hombre que carece de pareja! Se sentaba en la misma taza que yo, dejaba su ropa sucia a mi alcance en vez de ponerle un candado a su cesta y sonreía con crueldad cuando nos cruzábamos en el baño. A veces se traía a casa a tipos claramente tarados que dejaban rastros de orina alrededor de la taza. Una vez me encontré a uno con mi albornoz (La figura del hombre en discordia que usa el albornoz del otro en un trío imposible es un recurso habitual del cine de siempre; un icono diría yo). Un día dejé la puerta de mi habitación abierta y permanecí en pelotas, sentado en una silla, hasta que oí la cerradura. Cuando pensé que ella estaba mirando intente llegarme con la boca a la polla para que viera lo desesperado que estaba. ¿Qué hubierais hecho vosotras en ese caso? ¿Me habríais dejado en ese trance, destrozando mis cervicales? Por supuesto que no. Vosotras os habríais compadecido y me habríais proporcionado una buena mamada. ¡Pues ella no!. Hizo como si nada y se encerró en su cuarto.
El caso es que un día llegó a casa con la cara como un mapa. El "novio- exnovio-novio-exnovio" ese que cada vez que me veía me preguntaba por ella y lloraba( "buuuuh, le he dado seis años de mi vida...buuuh") después de invitarme a seis cervezas, le había llenado la cara de hostias a Sandra.
Sandra se me quedó mirando con ojos anegados y esa mierda de labios temblorosos que tan bien se les da a algunas mujeres. Tenía la boca como dos morcillas sanguinolentas.
"Bueno, la boca no la tienes para hacer mamadas, pero para que veas que yo sí soy sensible, si quieres te como el coño"
No solo se enfado conmigo sino que a la semana siguiente se fue a vivir con el "novio-exnovio-novio-exnovio". ¿Se puede ser más necia?
Esto no tiene moraleja ni nada de nada, por si hay por ahí alguna persona hipersensible mesándose los cabellos, es un tierno relato costumbrista sin conclusión.
Picad en la imagen, es un bonito cómic costumbrista de 4 páginas con final feliz.

viernes, 29 de enero de 2010

EL MISTERIOSO CASO DE PEPE EL FERREIRO

En toda España y parte del extranjero van a pensar que EN ASTURIAS NOS CAGAMOS EN LOS ASTURIANOS, si es que les llega la noticia del misterioso caso de Pepe el Ferreriro, un tipo genial que puso su granito en la presentación del libro NORDÉS, de relatos etnográficos escritos por Jesús Pérez (Museo del bosque) e ilustrado por mí en 2007. A todos los que hayan visitado el museo etnográfico de GRANDAS DE SALIME les quedará claro que hay cuatro paletos asturianos que se han cagado en 26 años de trabajo. PEPE EL FERREIRO imaginó, proyectó y llevó a cabo un museo referencia en Asturias y España, partiendo de la nada y cuatro provincianos resentidos han decidido que su presencia en “su” Museo es incómoda, dando una imagen muy pobre de cómo tratamos en Asturias a nuestros pioneros.
De acuerdo, dentro de 50 años Pepe el Ferreiro va a tener una estatua en su pueblo, de eso no me cabe duda; pero ponédsela ahora, cojones.
Para saber más podéis escribir en google "pepe el ferreiro" y ya veréis qué risa.
Apoyo a Pepe el Ferreiro en Fecebook

jueves, 28 de enero de 2010

HOY NOS VAMOS TODOS DE PUTAS, PERO YO MÁS

Oscar tuvo un “dos caballos” verde al que adoraba hasta el punto de ponerle nombre de mujer, La Dolly (Oscar y sus putas cantantes de country). Un día nos llevó a mí y a Monchín de borrachera con su Dolly. De aquella yo no tenía coche y recuerdo que andaba por ahí en autobús con mi enorme carpeta de dibujos, pretendiendo venderles algo a los paletos que dirigían las empresas de diseño y publicidad en Gijón y Oviedo. Ese día estaba hasta los huevos de hablar con subnormales y a eso de las 12 me metí en un bar y ya no salí hasta las 2 de la tarde. Hasta las 2 de la tarde es mucho vino y al salir casi me resultó agradable ver aparecer a La Dolly con Oscar y Moncho dentro, entre otras cosas porque ya no tenía un duro y había llegado a ese punto de tajadilla en que no hay retorno. Me senté atrás y seguí la conversación en una especie de duermevela. Oscar y Monchín discutían porque el primero era partidario de Ricardo corazón de León y el segundo de Saladino. Ricardo reventó una piedra de un espadazo y Saladino cortó seda en el aire con su como se llamen esas espadas que tienen los moros. Oscar era la verdad y Monchín la sutileza; Monchín leía a Shakespeare y Oscar a Reverte; Oscar escuchaba country y Monchín a Wagner; Oscar camisa a cuadros y Monchín algodón blanco; Monchín gafas de pasta y Oscar gorra de marca de piensos.
En el primer bar nos echaron porque Oscar empezó a gritar que nosotros le íbamos a crucificar ( yo había tomado parte por Monchín en el asunto de la música) y luego empezó a pegar puñetazos en la mesa. Gritaba: “¡¡Chivatos y Lameculos de mierrrrda!!”
Y luego : “ ¡¡Los celtas eran guerreros, no violinistas de mierrrrda!!”. Ahora parece muy divertido pero Oscar era muy grande de tamaño y se le inflaban las venas de las sienes.
Luego, ya en la calle, Monchín le dijo a Oscar que no estaba dispuesto a batirse con él cuerpo a cuerpo, como los gañanes, y con la risa se nos pasó la tensión.
Entonces un giro inesperado del destino nos hizo aparecer en una casa de putas pese a mi disconformidad. Me quisieron convencer de que dejara la carpeta en el coche pero no quise porque sabía lo que iba a pasar. Monchín se fue con una rubia pechugona y, cuando Oscar hizo lo mismo con una morena culona, le pedí antes las llaves del coche porque me había dejado el tabaco. Una puta rusa me quiso llevar al huerto pero le dije que había perdido la polla en un accidente. Me ofreció una polla de esas de correa que tenía en la habitación pero le dije que no. Estuvo muy atenta mientras yo le decía al camarero que los cuadros de putas que decoraban las paredes estaban muy trasnochados, a la vez que le mostraba mis dibujos e intentaba venderle un proyecto para el local. Todas las putas se arrimaron a ver mis dibujitos y dijeron: "¡oh..ah..qué bonito!".Al final acordamos que al día siguiente pasaba por allí para ultimar los detalles, ya que él tenía que hablar con su socio. Me invitó a una cerveza y a otra y la puta me frotó la polla un poco( no se había creído mi historia, qué lista). Luego, viendo que tardaban, me metí en el coche. Miré en la guantera para ver si había porros pero en vez de eso encontré 20.000 pesetas y, como me dolían los huevos, arranqué el coche y me fui a putas en el otro lado de la ciudad, conduciendo con un ojo cerrado y la vaga sensación de que se me olvidaba algo. Todo lo del día siguiente es muy escabroso y lo dejaremos para otra ocasión. Solo os diré que el coche parecía un acordeón. Picad en la imagen, es otra historia de amigotes y putas.
NOTA IMPORTANTE: Cualquier parecido con la realidad es fruto de mi mente enferma, que cualquier día me van a llenar la cara de hostias.

martes, 26 de enero de 2010

MIS BOXER APRETADOS

Esto que os voy a contar es tan vergonzoso y miserable que no sé si hacerlo público. Recuerdo que al día siguiente de que me ocurriera me levanté con un sentimiento de culpa y vergüenza insoportables. Me puse mi pantalón blanco y una camisa blanca de algodón y me afeité, pero ni así se disipaba el pesar. También me puse los boxer de marca que me había regalado aquella imbécil que trabajaba en el psiquiátrico con todos aquellos enajenados y pretendía follarme a pesar de tener una mella en el labio superior y quizás los pies algo grandes. Pero los boxer eran suaves y apretados y me daban la sensación de tener una enorme polla palpitante. El caso es que en el bar estaban todos un poco achispados y yo, con eso tan espantoso que me había ocurrido el día anterior, no tenía ni resaca ni borrachera doblada ni nada de nada, solo esa angustia vital que te da cuando te ocurren esas cosas. Pedí un vino tinto y otro y otro y ni así se me quitaba el malestar. Cuando te ocurren esas cosas, es como si la personalidad se disipase y tuvieras que reconstruirla partiendo de la nada y el vino suele venir bien; pero esta vez no. Entonces apareció Oscar y me dijo que le acompañara a buscar las fotos que tenía revelando desde hacía una semana, porque yo tenía coche y él no, no porque le agradara mi compañía ni a mí la suya. Me contó por el camino que se había comprado un Mac y que el PC era para escolares; sin embargo, yo le había pagado sus cervezas y mientras me había tomado mis vinos perroneros. Cuando miré con cara lasciva a una chica que cruzaba me dijo que no tenía tetas y que yo debía tener problemas de autoestima para gustarme semejante saco de huesos. Luego me cambió la música de Bach por su mierda de Country rancio y llorón (si escuchas al revés un vinilo de country, la chica vuelve, el tractor funciona de nuevo y el perro resucita) y me llamó snob además de intentar convencerme de que no solo no me gustaba la música clásica sino que la ponía porque tenía problemas de autoestima y así tenía la sensación de ser superior en algo (otra vez la autoestima). El caso es que yo no me cabreo fácilmente y Oscar siempre me pareció un tipo digno de estudio y fuente inagotable de risas interiores, así que le seguía la corriente. Cuando recogimos las fotos las agarré yo del mostrador, no sé por qué. La chica miró intensamente a Oscar y alguien asomó la cabeza desde el estudio y aparecieron un par de cabezas más encima de esta. Mientras volvíamos al coche fui mirando las fotos y pasándoselas. En una estaba durmiendo borracho en una barra, en otra en el suelo, en otra en el suelo sin camisa, en otra en el suelo sin camisa y sin pantalones pero con rosas encima. en otra bocabajo desnudo con la cara sobre el vómito y una flor en el culo, y la espalda peluda llena de pétalos. Una bota roja y una luz de neón, y una tía en bragas sentada en un taburete de espaldas me hicieron reconocer una casa de putas. Luego Oscar me arrancó las fotos de la mano y ya no abrió la boca (estaba muy, pero que muy avergonzado). No quise preguntarle porque ya tenía la historia entera en la cabeza ( ese borracho fanfarrón había dado, de una manera u otra, con la horma de su zapato), pero se me olvidó aquello tan terrible que me ocurrió la noche anterior y prácticamente se me acaba de olvidar otra vez ahora. Es todo verdad de la buena, pero con los nombres cambiados y lo de los pelos de la espalda es mentira, Oscar no tiene pelos en la espalda. Tampoco encuentro ahora un chiste adecuado así que os pongo la del hijo tonto. Picad en la imágen.

domingo, 24 de enero de 2010

MI PLUMILLA LA BUENA

la plumilla mágica
las botas de piel de serpiente y todo lo demás

la página que dibujó mi plumilla la buena


la cajita de plumillas nuevas poco eficientes
la mano y la plumilla buena


Para llevar a cabo mi proyecto de esa mañana de domingo necesitaba unos guantes de latex, un palo largo, serpentinas, plastilina de colores, laca purpurina, un hígado de ternera y 50 grs de paleta ibérica. Encontré la paleta ibérica en la nevera, más de 100 grs cortados finos y un poco pasados pero servibles igualmente; me faltaba todo lo demás. Revolví toda la casa, bajé al trastero y desempolvé las cajas que todavía no había abierto desde la mudanza, en enero del 2004. Nada. Encontré sin embargo una foto que alguien me sacó a los 12 años detrás de un camión, mi petaca de siempre, mis botas de piel de serpiente, un frasco de tinta china pelikán y un vaso con los pinceles pegados (!!estaba dentro de un neceser junto a un cepillo de dientes y sobrecitos de jabón!!). Y mi plumilla la buena. Pero eso no me servía para llevar a cabo el proyecto así que bajé al chino para agenciarme todo lo que me faltaba. Lo encontré todo menos el hígado de ternera y el chino me quiso hacer creer que no tenían alguno en el almacén y, como no quería montar un escándalo, lo dejé todo donde estaba porque sin el hígado ya no tenía sentido el proyecto. Me habían jodido bien jodido. Ahora tenía que planear algo más divertido e igualmente ingenioso y pensarlo allí mismo para comprarlo todo. Intenté explicarle al chino la idea anterior por si me hacía alguna sugerencia interesante ( ¡los chinos y sus ideas maravillosas, ya sabéis!), pero no quería compartir su ingenio conmigo, solo me miraba con esa risa de zorro y decía nose-nose. Seguro que ya se le habían ocurrido mil cosas mejores que la mía antes de que hubiera terminado de explicársela. Fue entonces cuando vi la mano articulada de madera que había en una estantería al ridículo precio de 6 euros y enseguida las piezas encajaron. ¿No lo pilláis? ¡La mano y la plumilla!. Claro, es que no sabéis lo de la plumilla buena. Resulta que con esa plumilla estuve dibujando 15 años sin que nunca me fallara, siempre seguía depositando la tinta en el papel justo como yo esperaba que hiciera y con el grosor que yo deseaba sin necesidad de limpiarla. Cuando más tinta seca se acumulaba en el depósito y la punta, mejor funcionaba. Como era una plumilla que ya no se fabricaba, recuerdo que me aterraba la idea de perderla y no poder volver a entintar jamás. Mi amiga Lola iba a Madrid muy a menudo y le pedí que me trajera todas las que pudiera de la misma clase: blanzy- conte- gilbert. Me trajo la cajita de la foto llena. Probé las que faltan en otros soportes, dejé que la tinta se secara en ellas y que adquirieran la solera de la otra, intenté a veces que se parecieran a mi plumilla la buena rascando trocitos de tinta seca y añadiendo artificialmente en zonas concretas. Nada. Los trazos que hacían eran una puta mierda sin vigor. Si apretabas demasiado te volcaban toda la tinta en una mancha y te jodían el boceto. Si ibas suave hacían un hilillo de bolígrafo y no soportaban las inclinaciones imposibles a que sometía a mi plumilla la buena, dejando en esos casos segmentos blancos y rompiendo a veces el papel. El caso es que seguí con mi plumilla la buena hasta que el photoshop me dejó hacer lo que realmente quería: dejar los bocetos sin entintar y someterlos a contraste digitalmente hasta que parecieran tintas. Pues la plumilla se fue al trastero y allí estuvo hasta que me hicieron falta aquellos objetos para mi proyecto el domingo pasado. Por eso al ver la mano todas las piezas encajaron, había que hacerle un monolito a la plumilla. Le compré un guante cursi a la mano. En las fotos están: la plumilla en su mano articulada, la primera página de un cómic dibujado por ella, con el que gané un premio que me dio para emborracharme cien veces en el 97, y las otras cosas viejas que encontré en el trastero, colocadas sobre la mecedora de la vieja de las tortas.
Este domingo me he preparado y tengo el hígado de ternera y todo. Va a ser espectacular.

sábado, 23 de enero de 2010

LOS BICHOS AZULES DE LOS HERMANOS COEN

El otro día vi una de los Coen, la de "un tipo serio", y salí del cine cabreado. Ya sé que todos estaréis pensando que soy un paleto subnormal que no entiende a los Coen, pero el tiempo me dará la razón. Al cine de los Coen le pasará lo mismo que al innovador zoom de los años 70 y otras porquerías pretenciosas que se hicieron en esa década. El caso es que en el cine había una tía muy buena sentada a mi lado y su novio no hacía más que elaborar complejas interpretaciones metafísicas de todo lo que veía. Yo me estaba cabreando ya del runrún del listillo mezclado con el sopor de la película y, a eso de la mitad, le pregunté a la novia del pesado que cuando salían los extraterrestres azules con la cola larga. La chica me dijo que me había equivocado de peli , que era esa en la sala 12, y yo le dije que daba igual, porque a lo mejor en esta también salían extraterrestres azules saltando por los árboles. Ella dijo que no, que esa era de los Coen, que allí no salían bichos azules, que esta era de risa. "En las películas de risa también salen bichos azules, mira los pitufos o monstruos SA ", le dije. La chica intentaba atravesarme el cráneo con los ojos para saber de qué iba, pero no la iba a dejar. Me callé como un zorro y seguí con la peli, comiendo mis gominolas "uhhmmmm, ¡qué ricas estan las de sabor a sandía!" dije, y le ofrecí. "¿Me puedes asegurar que en esta película no van a salir bichos azules con la cola larga?", le dije a la chica media hora después, cuando la peli ya estaba acabando. No sé qué le susurró a su novio al oído pero se cambiaron de sitio, dos filas más abajo. Justo en ese momento se fue la luz y la peli se cortó cuando le iban a diagnosticar alguna enfermedad al protagonista y un tornado se iba a llevar por delante la escuela del crio. Y estoy por apostar a que era ese el momento en que iban a salir los bichos azules para salvar a los niños o algo así (son unos bichos azules largos con la nariz rara y ojos grandes amarillos). Luego no quisieron devolverme el dinero de la entrada y llamaron a seguridad cuando le pegué las patadas a la papelera y le tiré el chiringuito al de las entradas. Me cago en los hermanos Coen.
Si picáis en la imagen veréis una historieta mía inspirada en la película, cortada al final y todo, justo cuando va a pasar lo bueno.

viernes, 22 de enero de 2010

CRETINO CALIENTE CALIENTE 22




Pues ya está el Cretino caliente caliente en casi todas partes menos en Asturias, pero lo podéis conseguir por correo pidiéndoselo aquí a los cretinos . Es una especie de libro de papel impreso con portada brillante de colores que contiene 82 páginas en blanco y negro con viñetas para gustos variados que huelen a imprenta y tinta fresca produciéndonos a algunos una sensación parecida a la que hacía disfrutar a Robert Duvall con el olor del Napalm en Apocalipsis Now. No os va a gustar todo ello porque hay artistas de todos los pelajes y es imposible que comulguéis con todos a no ser que seáis esquizofrénicos o padezcáis una patología de esas de personalidad múltiple o seáis unos snobs que llevan el rollo jundergraun en la sangre, pero la verdad es que hay para elegir entre muchos autores (entre los que me encuentro, con una pequeña tira autobiográfica). Yo personalmente me quedo con Crumb y Peter Bagge, pero como no están me quedo con Tamayo y Juarma, no porque se parezcan en nada ni porque desprecie al resto, sino porque Tamayo me hace gracia incluso cuando el chiste no tiene gracia y Juarma se ganó mi admiración con el chiste del lince ibérico. También está Rakel Winchester, que una vez la vi en directo y está muy buena, es graciosa y sabe escribir además de cantar (como curiosidad, tengo una figura gigante de Silvia Superstar en mi pelu y todo el mundo me dice: ¡anda, tienes a Rakel Winchester!).
Tampoco os vayáis a creer que es solo sexo lo que os vais a encontrar porque el tema es "caliente, caliente" en todas sus acepciones, aunque también es verdad que no hay ninguna historieta sobre mantas térmicas.
Los autores:
El bute, Molina, Ata, Furillo, Eskiroz, Malapersona, Tamayo, Riquelme, Davín, Jose Tomás, JAgoba Prida, Jorge Parras, Juanfran Cabrera, Nacho García, Kostri, Koko, El listo, Sien y Cristina Suarez, Chos, Monsalvett, Raiz, Guille Martinez-Vela, Pedro Toro, Chema García, Rakel Winchester, Pelorroto, Bellvi, Kalitos, NAcho Galilea, César, Gnomo Malo, Javi Guerrero, Javierre, Xcar, Ana Cano, Galais, Javi Prieto, Juarma y Paco Alcazar.

jueves, 21 de enero de 2010

EL QUESO DE LA SGAE NO ESTÁ EN MI PELUQUERÍA




A mí este libro me parece que lo escribió su autor con la idea preconcebida de que somos todos subnormales, idea que parecen compartir el 90 % de los autores de libros de autoayuda que proliferan por ahí; sin embargo fue un éxito de ventas, lo que me parece inquietante. Aún así voy a romper una lanza en su favor y recomendárselo a esos tipos enrabietados que no dejan de hacer el ridículo con sus bochornosos intentos de salvar el barco a costa de recaudar en peluquerías (eso me ha tocado el alma) o verbenas de pueblo. Sí, sí, sí, a la SGAE le han robado su queso, o al menos eso piensan ellos. ¿Pero es que hay algo más estúpido y arriesgado que pedirle dinero por usar la radio a un peluquero armado con unas tijeras?
A mí que no me miren, que yo solo pongo discos de pizarra. El dibujo del medio no es mío, lo cogí de internet.


miércoles, 20 de enero de 2010

UN PARAGUAS DE DISEÑO, UNA VIEJA LISTA Y LOS REYES MAGOS




Mi amiga monica trabaja en una agencia de viajes cerca de mi peluquería y al bajarse del autobús me dijo:
"Mira, se han dejado un paraguas olvidado, ¿necesitas un paraguas?".
Así que lo cogí y al bajarme, tres paradas más tarde, miré a mi alrededor con aire sospechoso .
Era un paraguas muy bonito de diseño, negro con unas rayas casuales y un mango de madera cojonudo. Se abría como por arte de magia y no tenía agujeros. Al entrar en la peluquería lo dejé en el paragüero y me olvide de él. Estábamos a 5 de enero y por la tarde estuve pensando que el paraguas era mi regalo de reyes. Nunca había tenido un paraguas tan caro porque los paraguas están en el número 3031 de mi lista de prioridades, detrás de los pijamas de seda y las gorras con orejeras. Siempre he usado los que robaba en los bares y ahora los que compro en los chinos. Luego los tiro a la papelera cuando se dan la vuelta por el viento o me llueve dentro por los agujeros. A veces se los regalo a algún pobre de los que piden en la calle, que casi nunca muestran síntomas de agradecimiento.
Por la noche llovía y hacía un frio del demonio y yo en la parada del autobús con mi paraguas. Y más frio y más agua y la parada vacía y el autobús que no llegaba y la calle desierta y los coches que no pasaban.
Después de media hora de espera me cabreé tanto que destrocé el paraguas contra la farola. Sí, ya sé que es irracional, o subnormal; pero a veces se desarrolla esa bola de nieve cabreada en la cabeza sin que podamos hacer nada para pararla; ni pensar en un arroyo en el campo ni en el cielo azul ni en anuncios de compresas ni nada de nada . Pensé que de la misma manera que destrocé el paraguas hubiera podido matar a alguien si no fuera por la posibilidad de la cárcel con sus pastillas de jabón que se les caen a los presos en la ducha. Entonces advertí la presencia de una anciana con aspecto de proceder de un pueblo sin luz en la lejana montaña y estar pasando las navidades con sus hijos." Mira cómo has dejado el paraguas, parece mentira", me dijo.
"Es que no viene el autobús y llevo media hora esperando".
"Ah, bueno, si no viene el autobús..."
"El autobús no pasa por culpa de la cabalgata de reyes" dijo el niño que había en la ventana del primer piso de la acera de enfrente, que seguramente había contemplado fascinado mi momento de furia.
"¡Me cago en los reyes magos!"
A la vieja le dio la risa. "Claro, como no viene el autobús...,a tomar por el culo el paraguas" ,volvió a decir mientras se iba. Se reía de mí, la hija de puta.
Me quedé mirando el paraguas roto. "¿A quién voy a matar yo, joder?". La bola de nieve de mi mala hostia desapareció, me puse colorado como un centollo y llamé a un taxi.

sábado, 16 de enero de 2010

MI DEBUT ANTE LA CÁMARAS, COMENTANDO EL GRAN LIBRO DE LA CINEFILIA DE XAVIER ÁGUEDA

Esa es mi pelu. Como había que decir algo pensé que lo mejor era que lo dijeran dos de mis personajes porque a mí me salía raro hablar solo . Y como tengo que decir algo y quiero decir algo sobre ese estupendo libro del que desconfiaba hasta que lo leí con un poco de atención(más que nada porque yo soy un cinéfilo irredento y no me fío de la opinión de casi nadie); os diré que no os dejéis engañar por su estilo relajado, Es una divertida lección de cine y mucho más amena que, por ejemplo, una tertulia de Jose Luis Garci o la mayoría de las críticas del fotogramas.

Os dejo el enlace para que veáis la presentación completa con un montón de artistas leyendo fragmentos del libro: http://listocomics.com/presentacion-virtual-de-el-gran-libro-de-la-cinefilia/

miércoles, 13 de enero de 2010

NÚMERO 26

El número 26 de "como los sapos ciegos " ya está aquí para comenzar el año con buen pie, y trata de temporales, existencialismo, paraguas, cerdos, conversaciones telefónicas, hierro, plumas y subnormales en general. Os ruego veais la última viñeta de la última historia hasta que finalice y con el volumen puesto (que es una animación que me ha llevado meses de trabajo extenuante, así que no me jodáis).

sábado, 9 de enero de 2010

¿QUÉ DICEN ESAS CHICAS TAN SIMPÁTICAS?

video

Ayer mismo me ocurrió. La peluquería estaba solitaria y afuera nevaba y como estaba aburrido, mi infinita curiosidad antropológica me hizo caer en una página de sexo duro en la que unas 10 jovencitas norteamericanas exploradoras con pollas de plástico le rompían el culo a una chino. Hice clic para ver que le hacían a ese chico esas chicas tan robustas y esperé pacientemente a que el milagro obrara en la pantalla de mi ordenador. Esperé mucho porque tengo un Internet de esos lentos a 64 kb y podía irme a cagar perfectamente porque, aunque sacara un zurullo de 2 kilos de peso y me hubiera dado tiempo a leer el “pronto” en su totalidad, con los anuncios y todo, cuando saliera del baño todavía no se habría abierto el archivo. Así que llegó un cliente y me puse a cortarle el pelo y de repente el archivo se abrió y comenzó a sonar a toda hostia en los altavoces y ocurrió lo que veis en el video. El cliente era un señor policía municipal que siempre me da la brasa con sus fervientes creencias religiosas y la situación fue un poco incómoda y me quedé casi petrificado con la máquina de cortar en el aire y una sensación de “mira que soy subnormal” o de “no sé como no libré la mili”. Luego pude observar tranquilamente lo que acontecía en el culo del chino y era sorprendente. Resulta que cuando en un video porno varios tios se follan a una mujer, lo hacen muy serios y reconcentrados: ¡Pues las tías parecían estar celebrando un cóctel o algo así! Ay que ver lo simpáticas que parecen las mujeres cuando se juntan para darle por el culo a un tío. Ahora solo me gustaría saber qué coño decían porque no tengo ni puta idea de inglés y como el video era yanqui, seguro que pronuncian como si tuvieran la boca llena de esa crema de cacahuete que tanto les gusta. PICAD EN EL VIDEO, ECHADME UNA MANO Y CONTADME LO QUE DICEN ESAS CHICAS.

martes, 5 de enero de 2010

ECHARLE UN POLVO A LAS HERMANAS BRONTE O A MADAME CURIE, POR EJEMPLO.

A mi amigo Gil le gustaban funcionarias, pero no estoy hablando de amor si no de fantasías sexuales depravadas; él decía que lo que le apetecía era agarrar a una funcionaria de hacienda recatada y romperle el culo con todo el odio del que era capaz por que era su manera de protestar contra la sociedad y montones de memeces de ese calibre. Esto de la sociedad y el rollo revolucionario lo decía para ir de intelectual pero sospecho que lo de follarse a una funcionaria recatada y soltera de 30 años para arriba es una fantasía que todo hombre cabal ha tenido alguna vez. ¡Pues claro que sí! ¿Quién , al ver el trato despectivo de la señorita administrativa, no ha pensado alguna vez en que un buen rabo hasta la garganta le quitaría los humos y le alegraría la cara? (¿quién tiene un rabo que, de no ser introducido por la boca, llegue hasta la garganta de otra cosa que no sea una gallina o un gato pequeño?)…(¿o un patito?). Pero lo que sí es para ponerse como un burro en mi opinión es follarse a una tía con seis carreras de ciencias. Eso es, echarle un buen polvo, haciendo alarde de toda la estupidez que puedas, a una de esas Diosas del saber. O a una ministra no demasiado fea. O a una duquesa de rancio abolengo y y rostro apoplégico. O a Madame Curie.